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sábado, 3 de septiembre de 2016

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Letras de Fútbol │ Colombia 2-0 Venezuela - Los momentos y las circunstancias que definieron nuestro destino

 

Por: Iván Nassim Agüín Parada pastornassim@gmail.com


COLOMBIA 2 VENEZUELA 0, LOS MOMENTOS Y LAS CIRCUNSTANCIAS QUE DEFINIERON NUESTRO DESTINO.


Luego de leer muchas de las opiniones de nuestra hinchada en las redes sociales, uno se da cuenta que reina mucha ignorancia en nuestra cultura popular respecto al fútbol, un fanatismo enfermizo que llega a parecer al que vivimos en nuestra política nacional, una bipolaridad asfixiante que raya ya en el sin sentido, crucificando jugadores, vilipendiando entrenadores, en una critica insana que no nos lleva ni nos llevará por buen camino, el juego en si, ni fue tan malo, ni positivo, tuvo sus momento y sus circunstancias, quienes definieron al mismo, lo único negativo en verdad, fue el resultado, que fue al final lo merecimos.

Vídeo.- Resumen Colombia 2-0 Venezuela

El juego tuvo momentos precisos que en cierta forma influyeron en el resultado, así como una circunstancia clave en el mismo, que definió nuestro fatal destino. La partida arranca con una Colombia asumiendo su localía, Pekerman ordena una presión alta asfixiante, un vértigo descarrilante con el cual de primeras de cambio poder doblar nuestras piernas y así definir el partido de entrada a su favor, buscaba no permitirse que Venezuela impusiese su ritmo, tal como le sucedió en la Copa América de Chile, donde Venezuela manejó los tiempos, controló el reloj, y les cortó los circuitos; la presión logró en cierta forma resultados, nos robó toda iniciativa, cortó los circuitos con el cual armar nuestra salida, no podíamos hilvanar tres pases seguidos, obligándonos al error, creándose oportunidades de gol que no pudieron capitalizar, dicha presión, dicho vértigo, humanamente y bajo las condiciones climáticas de Barranquilla eran insostenibles por mucho tiempo, les duró solo 20 minutos, de allí Venezuela luego de aguantar con entereza el vendaval, asumió el control, las riendas del partido, comienza a manejar los tiempos del mismo, a controlar a favor el reloj, pero Pekerman tenia ya armado desde el camerino un plan B para esta situación, la orden era, que cuando Venezuela tuviese las riendas, manejase el balón, no se le permitiese espacios para que no explotase su juego de carrera, potencia y diagonales por parte de Peñaranda, cada vez que se intento dársele el balón, tenia a su marcador encima respirandole en la nuca, sin oportunidad alguna para que girase, y en el caso que lo lograse, inmediatamente tenia alguien que le cortase el circuito, el espacio con el cual arrancar, correr, Pekerman desde la pizarra, desde el camerino sacó de la cancha a nuestro niño prodigio, su novatada salió a flote, jamás entendió ni consiguió una variable con el cual superar tal estrategia en su contra, el lateral izquierdo Stefan Medina y el volante 5 Carlos Sánchez cumplieron con altas notas tal cometido; igualmente, Pekerman tenia planteado otra marcación especial sobre Salomón Rondón, la doble cobertura aérea de Jeison y Oscar Murillo, junto al apoyó por debajo de Sánchez, le borró de la cancha, ni pudo pivotear, ni pudo manejar, ni pudo trasladar el balón para algún destino, en su soledad, con tal desventaja numérica, no pudo imponer su juego físico, fue superado en ello por creces.

Ahora bien ¿por que les sucede esto a este par de nuestros jugadores?, sucede porque Venezuela juega a la individualidad, no hay conexión, acompañamiento de jugadores, juega a tenerla, llevarla y lanzarse en total vertical al ataque, no hay juego colectivo, no hay asociaciones, los jugadores juegan en posiciones fijas muy demarcadas en procura de orden, pero muy alejados entre si, de allí que la única opción que tienen es jugársela en la individual, falta cohesión, el jugar en bloque, de allí que es muy fácil neutralizarles con marcaciones especiales sobre individuos específicos; Peñaranda no disfrutó de acompañamiento, Añor no puede hacerlo, por cuanto lo pegan a una banda, cuando el debiese fluctuar por el centro de la cancha con total libertad, Salo careció del acompañamiento, del rejuntamiento de Josef, en procura de asociaciones, de triangulaciones, estaba huérfano de hermandad. Pero con todo y ello, Venezuela después del minuto 20, manejaba los hilos, no le daba espacios al rival, tuvo una mediana oportunidad con un tiro libre directo cobrado por Juan Pablo, al cual le faltó algo de comba, saliendo algo al centro, para que Ospina lo manejase sin novedad, pero luego, faltando pocos minutos para cumplirse los primeros 45, llega el momento que quizás determinó el destino, el trascurrir de este partido, Añor se saca una del sombrero, y le filtra un balón perfecto para que se enfilase Josef, quien en mano a mano con el arquero, ejecutó con un disparo correcto, el cual por la providencial intervención magistral del arquero Ospina, no fue gol, un tapadón se lanzó el colombiano, era un gol cantado, que hubiese cambiado el destino del partido, con ese gol, Venezuela se hubiese replegado para preservar el marcador quedando pocos minutos del primer tiempo, y con ello, jamás de los jamaces nos hubiesen tomado las espaldas en el tiempo agregado, el descuido tonto, con el cual se aprovechó James para marcar el gol con el cual irse arriba al camerino; de la posibilidad de irnos nosotros al descanso arriba, pasamos a algo totalmente distinto, si nos hubiésemos ido al camerino con un gol arriba, otra historia hubiese sucedido, otro juego se hubiese jugado.

Dudamel toma con entereza lo ocurrido, hace lectura del juego, hace los ajustes y para nada da el juego por perdido, y pese a que los cambios de Soteldo y Santos no se hicieron desde la partida del segundo tiempo, los mismos ya estaban definidos desde el camerino, los cambios eran una respuesta directa a las estrategias de marcación especial individual planteadas por Pekerman, Soteldo entra para cambiarnos la cara, para cambiar nuestras maneras, en la búsqueda de un juego de más asociación, de más dominio, y así anular la táctica planteada sobre Peñaranda por el rival, Santos solo espera que Añor terminase de desgastarse, para entrar a acompañar en el área a Salo, para que este pudiese liberarse de la doble cobertura aérea de Jeison y Oscar Murillo, y así tener los espacios que estos centrales les habían negado, para así tener par de arietes, con el cual buscar el partido, es decir, este par de cambios eran los correctos y precisos; para el final, Dudamel de seguro, ya tenia planeado el ingreso a posteriori de Del Valle, solo esperaba el total desgaste de Josef, quien ha sido tirado a las bandas, y con este último ingreso, la búsqueda de los goles, no solo para el empate, sino para ganar, el plan estaba muy bien trazado, con altas posibilidades de éxito.

Pero es aquí en este momento de la narrativa, cuando nos llega el infortunio, la circunstancia sobre venida que definió nuestro destino, Vizcarrondo se lesiona o se descompensa, en realidad no se, pero no puede seguir en el partido y nos deja con 10, Dudamel en su único y trágico error, duda en que hacer con el cambio obligado, pensó en hacer entrar a Víctor García, su idea era recomponer la línea de 4 con Rolf como central, Rosales al lateral izquierdo, y Víctor por la derecha, así no sacrificaría la ofensiva con el cambio con un central, sino, con un hombre que se sume al ataque, en fin, seguía pensando en el empate, en la remontada y la victoria, actitud ganadora, pero de nuevo, las circunstancias no le favorece, no ha terminado de ingresar Víctor García, cuando en la des compensación de estar con 10, Wilker Angel se ve obligado a dar un penalti, y así quedar en ese preciso momento con 9, Dudamel mostrando y pagando su novatada en estas lides (eliminatorias sudamericanas, la más complicada del planeta, donde los errores no son perdonados y se pagan), no se define en que hacer, tarda mucho, se cobra el penalti, mal ejecutado el mismo, y Dani Hernández se pone la capa de héroe, tremendo envión anímico para cualquier equipo es detener ese penal, pero nuestro DT no se ha definido, ya al momento del cobro tenia que haber ejecutado el cambio, sea cual fuera, pero ya ejecutado, y no fue así, dudó, erró en ello, y pagó sus culpas, se reanudó el partido y seguimos con 9, con Figuera y Rincón, dos jugadores de solo 1,70 mts como centrales, no pasó ni un minuto, se viene un centro, nuestros enanos haciendo de centrales sin poder que hacer, y Macnelly Torres anota a placer, sentenciando el partido, todo lo planificado se da en un traste, no hay nada que hacer, el equipo queda roto, en minoría numérica, sin los jugadores en la cancha adecuados para la circunstancia, sin posibilidad de cambios, sin nada que hacer, lo demás es levantarle una estatua a Dani, por no permitir que nos llenasen el saco.

Pero toda las circunstancias negativas reseñadas en el párrafo anterior, no se centran solamente en la indecisión de Dudamel, no, primero existe una inocentada o falta de compromiso de Vizcarrondo, tu no puedes dejar a tu equipo con 10, si no está listo tu cambio, no puedes abandonar el terreno, en el peor de las circunstancias, si no puedes más, te desplomas, te lanzas a la grama atravesado en todo el punto penal, te desplomas, detienes el partido, dándole la oportunidad a tu DT de armar el cambio, consumes todo el tiempo posible, ingresan los médicos, etc, mientras llega el camillero a sacarte a la linea lateral, pero nunca abandonas a tu equipo, nunca dejas el barco, nunca te vas por tus propios medios a la linea lateral, eso nunca jamás, y esa actitud no puede ser pasada por alto, un DT serio hace juicio y debe tomar severa sentencia; la otra, en el berenjenal en que estas metido, Dudamel no realizó las correcciones tácticas posicionales necesarias mientras ejecutase el cambio, antes del cobro del penal, debió ajustar la línea de 4, Rolf de una como central acompañado de uno de los volantes de contención, cualquiera, y el otro, lanzado al lateral izquierdo, los volantes ofensivos, los delanteros, todos hacer bulto, retrasados en la medular, señores quedamos con 9, todos abajo a defender, mientras se hace el cambio, eso no sucedió, y este cúmulo de errores nos cobró el resultado.

Aquí, si hay que criticar a un jugador, es a Vizca, por su “inocentada”, Peñaranda ni Salo son responsables de nada, si fueron borrados de la cancha, fue gracias a la destreza táctica de Pekerman, los cambios ofensivos fueron los correctos, si no dieron resultados, fueron por las circunstancias dadas, Soteldo hizo lo que pudo con creces, mostró que está ya hecho, listo para jugar definitivamente con los mayores, y Santos, nada pudo hacer, entró prácticamente en el momento trágico, y le tocó jugar con un equipo completamente roto, cuando ya nada se podía hacer.

No hay más critica posible, lo demás estaba bien, espero que Dudamel haya aprendido la lección tomada con este partido, pagó su novatada, si todo se hubiese hecho como se tenia que hacer, el cambio del Sema Velasquez se hubiese hecho a tiempo, y Josef sacrificarse sacándose la chicha; pudimos haber perdido, empatado o ganado, pero con opción hasta el final, espero que no se repita.

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