Lo Último

miércoles, 27 de mayo de 2015

Administrador

Detenidos en Suiza miembros de la FIFA por presunta corrupción, entre ellos el presidente de la FVF Rafael Esquivel.

 

Estados Unidos lidera una operación internacional contra la FIFA en la que están afectados 14 dirigentes del máximo órgano de gobierno del fútbol mundial. Hasta seis personas han sido detenidas en Zúrich a petición de la Justicia estadounidense, que ha solicitado su extradición para juzgarlos por presunta corrupción, según informa 'The New York Times'. Joseph Blatter, la persona más poderosa dentro de la federación, no se encuentra entre los detenidos.



La Fiscalía norteamericana eleva la acusación sobre otros ocho miembros del organismo que no están presentes en Zúrich. La ciudad suiza era el lugar escogido para celebrar dentro de dos días las elecciones a la presidencia de la federación en las que Blatter, actual mandatario, es el principal favorito a conseguir su quinto mandato. El príncipe jordano Alí bin Hussein es su único rival en la pugna y ha sido uno de los primeros en manifestarse: "hoy es un día triste para el fútbol", ha dicho a través de una nota. "Claramente, esta es una historia en desarrollo, cuyos detalles se están aún revelando. No sería apropiado comentar más en este momento", ha añadido.

El Ministerio de Justicia y Policía de Suiza ha confirmado las detenciones y ha asegurado que comenzará con los trámites necesarios para la extradición.

La operación ha sido llevada a cabo a primera hora del miércoles por agentes de la Policía Cantonal de Zúrich en el lujoso hotel Baur au Lac. Varios policías llegaron vestidos de civil y, tras presentar las órdenes judiciales pertinentes, recibieron las llaves y se dirigieron a las habitaciones correspondientes, donde llevaron a cabo los arrestos.

Según cuenta el diario estadounidense, las detenciones se han producido de forma pacífica y al menos dos de los arrestados han abandonado el hotel esposados. Las autoridades les atribuyen prácticas corruptas continuadas durante las dos últimas décadas. Los cargos incluyen fraude electrónico, extorsión y blanqueo de capitales y recaen sobre altos cargos de la FIFA que podrían haber llevado a cabo estas prácticas en secreto durante varios años.

Las autoridades suizas han concretado que a los detenidos se les acusa de estar involucrados en un esquema de corrupción mediante el cual "delegados de la FIFA y otros de organizaciones dependientes recibieron sobornos y comisiones -de representantes de medios y firmas de promoción deportivas- por más de 100 millones de dólares", según el Ministerio suizo.

A cambio, los que ofrecían los pagos "recibían derechos mediáticos, de publicidad y auspicio en conexión con torneos de fútbol en América Latina".

Según la petición de detención de Estados Unidos, esos delitos fueron preparados y acordados en este país, mientras que los pagos se realizaron mediante bancos también estadounidenses. El acuerdo para realizar esta operación, así como sus preparativos, se efectuaron en Estados Unidos.

La FIFA, por su parte, ha rechazado hacer ningún tipo de comentario ni valoración hasta que no "se aclare" la operación.

Entre los seis arrestados se encuentran Eduardo Li, de Costa Rica, a quien los agentes permitieron coger su equipaje antes de abandonar el hotel; Jeffrey Webb, de las Islas Caimán y vicepresidente del Comité Ejecutivo; Eugenio Figueredo, de Uruguay, también vicepresidente del Comité Ejecutivo y hasta hace poco presidente de la asociación de fútbol Sudamericana y Jack Warner, de Trinidad y Tobago y miembro del mismo Comité, quien ha sido acusado de violar repetidamente el código ético.

También están señalados en la operación los miembros del organismo Julio Rocha, Costas Takkas, Rafael Esquivel, José María Marín y Nicolás Leoz. Se espera igualmente que se presenten cargos contra empresarios de marketing deportivo Alejandro Bruzaco, Aaron Davidson, Hugo Jinkis y Mariano Jinkis, así como contra José Margulies, intermediario que presuntamente facilitaba pagos ilegales.

"Estamos sorprendidos por el tiempo que esto lleva ocurriendo y por cómo ha influido sobre las decisiones de la FIFA", ha declarado un agente judicial presente en la operación. "Parece que todo era permitido por la organización y que era su forma de hacer negocios. Es como si la corrupción estuviera institucionalizada", ha señalado el mismo oficial.

Las fuentes también han apuntado que la mayor parte de la investigación se centra en el Concacaf -Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe-, una de las seis federaciones regionales que componen la FIFA y que incluye a países como México y Estado Unidos y también islas más pequeñas como Barbados o Montserrat.

Tanto la FIFA como la figura de su máximo dirigente, Joseph Blatter, han estado siempre rodeadas de sospechas. La falta de transparencia respecto a los salarios de sus miembros y los procesos de designación de las sedes de eventos futbolísticos han levantado todo tipo de críticas y suspicacias. El debate y las confrontaciones no han tenido nunca lugar en unos procedimientos en los que un pequeño grupo de dirigentes, integrantes de llamado Comité Ejecutivo, han tomado las decisiones sin tener en cuenta la opinión general.

Se espera que la fiscal general de EEUU, Loretta Lynch, y el director del FBI, James Comey, den una rueda de prensa hoy en Nueva York para explicar los detalles de la operación. Lynch ya estaba siguiendo la pista de posibles prácticas irregulares del organismo antes de acceder a la Fiscalía general estadounidense.

El pasado mes de diciembre, el comité ético de la FIFA cerró una investigación sobre presunta corrupción en el proceso de elección de las sedes para los Mundiales de fútbol de 2018 y 2022 en Rusia y Qatar, respectivamente. Al frente de dicho comité y como responsable estuvo el ex fiscal estadounidense Michael García. García elaboró un informe de 350 páginas que fue valorado por el jurista Hans-Joachim Eckert, quien concluyó que no había indicio de prácticas irregulares, por lo que la FIFA no repetiría el proceso de selección.

El informe de García reflejaba actividades de los equipos que defendían las candidaturas a 2018 y 2022 para captar el voto, como la entrega de regalos a personas vinculadas a la FIFA, algunas de ellas ya sancionadas por esta por incumplir el código ético. El propio García discrepó de las conclusiones de Eckert, por entender que contenía "numerosas, incompletas y erróneas reproducciones de los hechos".

García empleó más de un año para elaborar los 350 folios de su investigación, después de entrevistar a más de 75 testigos y recopilar un registro que, además de grabaciones con los entrevistados, comprendía más de 200.000 páginas sobre el caso.

Tras el dictamen de Eckert, la FIFA dijo "sentirse satisfecha" por el hecho de que hasta cierto punto se había llegado "a una conclusión con el cierre del caso"

Fuente: El Mundo

Loading...
Suscribete vía Email :
Siguiente
« Prev Post
Anterior
Next Post »

Comentarios